España, Barcelona: San Romero en Europa.

El día de ayer, el Comité Oscar Romero, junto a la Iglesia católica de Barcelona y la representación consular de El Salvador en esa ciudad, se desarrolló la inauguración de la plaza que lleva el nombre del mártir salvadoreño; el activista

Eusebio Argueta, promotor del rescate de la memoria histórica, nos relata el importante acontecimiento del que formó parte el sacerdote Peio Sánchez y el cónsul general de El Salvador en Barcelona, Francisco Altschul  Fuentes

Como es tradición, en conmemoración de Romero, en cada mes de marzo, el Comité que lleva su nombre hace el cambio de palma en el monumento del mártir, como simbolismo de la pascua y coincidencia con el 24 de marzo, recordando 1980, fecha del asesinato del líder religioso.

Eusebio Argueta presentó una reflexión a los presentes sobre el valor e importancia de mantener viva la memoria de San Romero, uno de los salvadoreños más universales que posee el país centroamericano.

El evento concluyó con un delicioso almuerzo solidario.

 

 

( en esta imagen: Eusebio Argueta y el sacerdote salvadoreño Hector Cruz )

 

En esta entrega periodística les queremos compartir dos creaciones poéticas de la diáspora salvadoreña en Italia, que se conectan a los acontecimientos que se han llevado a cabo en Europa.

 

SAN OSCAR ROMERO

En la sombría y espectral realidad del pueblo

tu voz se alzó como vapor  a las alturas

y generó huracanes y relámpagos inquietos

que con fuerza ciclónica surcaron los océanos.

 

Ardieron tus venas por la sangre inocente

de los  que no gustaron el dulzor de  la justicia

con el alma abierta por tanta muerte

por todo el llanto de tu patria doliente.

 

Con tu voz hablaron  los desaparecidos

de un pueblo sin derechos y sin voz

que desde las raíces de su negra historia

agonizó  impotente al margen de la vida.

 

Tus noches fueron negras, moriste en cada víctima

que al amanecer tapizaban carreteras

vilmente torturados en las bartolinas

escuálidas y tétricas de la guardia nacional.

 

Sufriste por los niños que entre el dolor y la inocencia

preguntaban por los padres que nunca más verían

fijando de continuo el lumbral de la puerta

hasta resignarse por completo de su ausencia.

 

Tu luz y tu talante prorrumpieron como un rayo

y los miopes no pudieron soportarte

tu voz altisonante de profeta

estalló ensordecedora en  los tímpanos malditos.

 

Tanta luz no tuvo espacio en un régimen de muerte

y una bala asesina impuso tu silencio

con su estallido, estalló también tu pecho

y tu sangre se mezcló con la del pueblo.

 

Tu vida fue un torbellino de zozobras

viviste en carne propia las angustias de tu gente

tu noble espíritu te condenó  a los vituperios

y a la difamación de los falsos profetas.

 

Hoy has sido elevado a los altares de la patria

y tu voz de justicia se oirá en los siglos

Santo para los católicos, hermano de los protestantes

y los ateos te llaman compañero de luchas.

 

Moriste para vivir eternamente enaltecido

en la memoria y en las luchas de los marginados

mientras tus verdugos con fétida memoria

enmudecen bajo el desprecio de la historia.

 

Alejandro López

Escritor y poeta salvadoreño residente en Italia.

 

ALGUIEN DIJO QUE VOLVERÍA

Aprendió de los barrios descalzos

Aprendió del campesino

en las barrancas dejó su pecho enamorado

del cristo de los de abajo.

 

Levantó su mirada

con la cruz al hombro

y en su rostro se dibujaba

la sonrisa hacia los niños

y el abrazo a los pobres.

 

Su sangre se mezcló con la de miles en las calles

su pacto con la vida lo llevó a unirse con la tierra

el impacto de sus palabras ayudó  a despertar

un pueblo hambriento de justicia social.

 

Representó al cristo de piel morena

al señor de los desposeídos

al cristo de los olvidados

el evangelio de los maltratados.

 

Hoy, su voz la escuchamos

en el canto de la niñez

en el campesino descampesinado

en los barrios marginales que no han cambiado

en el migrante peregrino, en la mujer solitaria

en el llanto del obrero y en el puño combativo.

 

Romero, Romero

ha resucitando…

J.S. Jandres

Escritor y poeta salvadoreño residente en Italia.

 

 

 

 

 

 

 

 

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